domingo, 11 de septiembre de 2011
Sólo oí el silencio....
Me dio miedo, pues no estaba donde solía estar, o al menos eso creía; mis sentidos estaban aturdidos, era como si cada región de mi cuerpo fuera presionada por todos lados de manera suave y delicada; no tenía que sostener mi cuerpo, pues cierta fuerza me mantenía erguido, de pronto algo me adormecía suavemente elevándome hacia un áurea de luz, yo me intentaba resistir, pues al parecer iba a abandonar aquel armonioso lugar, cuando de repente conseguí abrir los ojos lentamente intentando vencer aquella fuerza que me mantenía ausente, observé que me encontraba en un espacio cristalino, de temperatura y movimientos agradables, en ese momento ante mi surgió una figura extraña de forma ovalada que ascendía de manera cuca y graciosa como si de una danza se tratase, cada momento que pasaba comenzaban a seguirla más de esas inusuales figuras. Tras unos instantes comencé yo también a seguirla, todo mi cuerpo se iba iluminando, mis ojos cada vez veían más cerca aquel áurea de luz que antaño parecía que nunca podría alcanzar; al fin alcancé el esperado lugar. Fue un renacer, allí todo estaba frío y nada me mantenía, de pronto oí voces y luces rojas que a fin de cuentas intentaban salvarme mientras yo me debatía por una muerte segura en mitad del océano.
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sublime.
ResponderEliminargracias! :)
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